PHALAENOPSIS  
 

Phalaenopsis es un género de las comunmente llamadas "Orquídea alevilla", "Orquídea mariposa" y también "Orquídeas boca" de aproximadamente 60 especies de orquídeas de la subfamilia Epidendroideae de la familia Orchidaceae. Son nativas de todo el sudeste asiático.

Descripción

La mayoría son epífitas, aunque las hay también litófitas, muestran un hábito de desarrollo monopodial. No tienen pseudobulbos. Las raíces son gruesas y están recubiertas por un tejido esponjoso llamado velamen que ayuda a la absorción de agua y nutrientes. Por dentro está la auténtica raíz, que contiene clorofila y presenta color verde. El rizoma se desarrolla erecto y en su extremo produce dos gruesas y carnosas hojas alternas y elípticas cada año. Las hojas basales más viejas se caen al mismo tiempo. La planta retiene de éste modo de cuatro a cinco hojas. Las hojas son de color verde oscuro, moteadas o con manchas azul grisáceo.
Florecen 2 ó 3 veces al año dependiendo de su cultivo, su floración puede durar de 6 a 10 semanas. Sus flores aparecen en la base de las hojas, en lados alternados y casi siempre ramificadas. El racimo aparece del tallo que surge entre las hojas y florece en todo su esplendor durante varias semanas. Las flores constan de 3 sépalos similares a los pétalos, 3 pétalos con uno de ellos, el inferior, distinto, que forma el llamado labelo y en medio de ellos está la columna (fusión de los estambres y pistilos). Todas las Phalaenopsis que tienen los pétalos más anchos que los sépalos y aparecen redondeados en su contorno, como la Phalaenopsis amabilis o la Phalaenopsis schilleriana, que producen largas inflorecencias arquedas, son catalogadas como Euphalaenopsis. Las que tienen los sépalos anchos como los pétalos, las flores más pequeñas y en forma de estrella como las Phalaenopsis violacea o Phalaenopsis amboinensis son catalogadas como Stauroglottis.

Hábitat

Son nativas del sudeste asiático, desde las montañas del Himalaya hasta las Filipinas, Indonesia y Norte de Australia. La isla Orquídea de Taiwán, debe su nombre a estas orquídeas. En la naturaleza algunas especies se desarrollan bajo el dosel forestal en la humedad de la parte baja, por lo que están protegidas de la luz solar directa y otras crecen en entornos con estaciones secas y frías. Todas ellas se han adaptado individualmente a estos hábitats.

Etimología

El nombre procede del griego phalaina, “mariposa” y opsis, “parecido”, debido a las inflorescencias de algunas especies, que recuerdan a mariposas en vuelo. Por ello, a las especies se les llama “orquídeas mariposa” y también "orquídeas boca".

Cultivo

Este género se encuentra entre las orquídeas más populares para su cultivo doméstico debido a su facilidad de propagación y floración bajo condiciones artificiales. Estuvieron entre las primeras orquídeas tropicales en las colecciones victorianas. Desde la creación del híbrido tetraploide Phalaenopsis Doris, se han convertido en las más fáciles de cultivar en el hogar, en tanto en cuanto se les suministren algunos cuidados que recreen aproximadamente su hábitat natural. Su producción se ha comercializado de forma industrial.
En la naturaleza vegetan bajo temperaturas cálidas (20 a 35 °C), sin embargo se adaptan a condiciones más cómodas para el ser humano en zonas templadas (15 a 30 °C); a temperaturas por debajo de los 18 el exceso de riego puede causar la pudrición de las raíces. Phalaenopsis requiere humedad alta (60-70%) y condiciones de luz que oscilen entre los 12.000 a 20.000 lux. La floración se puede forzar descendiendo la temperatura nocturna alrededor de 5 a 6 grados durante 2 a 4 semanas consecutivas, normalmente en otoño y temperaturas diurnas por debajo de los 29 °C.[1]
Las varas florales aparecen de las cavidades junto a la base de cada hoja. La primera señal es una protuberancia que surge del tejido de la hoja. Durante unos tres meses la vara crecerá hasta que empiece a formar los gruesos capullos de las flores.

Con el uso de dos clones de Phalenopsis, Matthew G. Blanchard y Erik S. Runkle (2006) establecieron que, aunque otras condiciones de cultivo puedan ser óptimas, el inicio de la floración se controla descendiendo la temperatura diurna por debajo de 27 °C, con su total inhibición si la temperatura supera los 29 °C. La arraigada creencia popular de que la reducción de la temperatura nocturna controla el inicio de la floración parece ser falsa.
 
 
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