JUDÍA  
 

Los frijoles, frejoles, judías, porotos, granos, pochas, fabas, chícharos, caraotas, alubias o habichuelas son las semillas comestibles de Phaseolus vulgaris, una especie anual de la familia de las leguminosas. Es una planta originaria de América que se cultiva en todo el mundo. Existen numerosas variedades y de ellas se consumen tanto las vainas verdes (judía verde o chauchas) como los granos secos. Actualmente se utilizan sus componentes en medicamentos para producir pérdida de peso, pues "se cree" que partes de sus componentes bioactivos ayudan a bloquear la absorción de carbohidratos. En los medicamentos quemadores de grasas aparece como "Phaseolus Vulgaris".

Denominaciones

El nombre «frijol» viene del leonés fréjol (también en catalán fesol, en portugués feijão ,en rumano fasole) y éste del latín phaseolus.

En México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Costa Rica, Cuba y Colombia es conocido como frijol.
En Venezuela se llaman caraotas (exceptuando algunas variedades).
En Ecuador y Perú es conocido como frejol.
En Panamá, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay se llaman porotos (término que proviene de purutu, el nombre original en quechua).
En la mayor parte del Caribe, se llaman habichuelas (diminutivo de haba, que proviene del latín faba). En otros países se llama habichuela a las vainas verdes de esta planta).
Actualmente en la mayor parte de España, sin embargo, se le llama judía (derivado del árabe yudiya, y éste del latín iudaeus y éste del hebreo yehudi o iejudi: ‘judío’) o alubia (del árabe al-lubíia, tomado del persa lubía). En el norte de España, en concreto en Asturias se le denomina fabas (de fabes en asturiano) y con ellas se elabora la especialidad culinaria asturiana llamada fabada. Al sur, en Andalucía son conocidas también con el nombre de chícharos. En Castilla - La Mancha y Murcia se denominan habichuelas y en Cataluña también con el nombre de mongetes.

Historia

Son uno de los alimentos más antiguos que el hombre conoce; han formado parte importante de la dieta humana desde hace miles de años. Se encuentran entre las primeras plantas alimenticias domesticadas y luego cultivadas.
Los frijoles comunes empezaron a cultivarse hace aproximadamente 7000 años A.C. en el sur de México. En México, los nativos cultivaron los frijoles blancos, negros, y todas las demás variedades de color. También semilla pequeñas y semillas grandes.
Puesto que las culturas Mesoamericanas de México cruzaron el continente americano, estos frijoles y las prácticas de cultivo se propagaron poco a poco por toda Suramérica a medida que exploraban y comercializaban con otras tribus.[cita requerida]
Cuando los conquistadores de la Península Ibérica llegaron al Nuevo Mundo, florecían diversas variedades de frijoles. Cristóbal Colón les llamó faxónes y favas por su parecido a las habas del viejo mundo, los aztecas los llamaban etl, los mayas búul y quinsoncho, los incas purutu, los cumanagotos de Venezuela caraotas, en el Caribe les denominaban cunada, los chibchas jistle o histe (CARTAY, 1991).
Los primeros exploradores y comerciantes llevaron posteriormente las variedades de frijol americano a todo el mundo, y a principios del siglo XVII, los frijoles ya eran cultivos populares en Europa, África y Asia.

Toxicidad

En el frijol existen algunos factores tóxicos pero esa toxicidad sólo se presenta cuando están crudos, ya que con la cocción se destruyen estos factores. Si no se mastican bien producen gases intestinales.

Cultivo de fríjol

El fríjol prospera en climas fríos y cálidos, tiene variedades trepadoras y enanas. Se cultiva en suelos no muy salinos, con índice medio de lluvias.
Se cultiva en lugares donde el calor del sol llegue al tallo de la planta.

Recolección

Se pueden consumir frescos o secos si se dejan madurar en la planta, después se arranca la mata y se dejan secar totalmente colgándolos cabeza abajo en un lugar fresco y seco.
El producto comestible es el grano seco de esta planta, que se conserva durante mucho tiempo en recipientes cerrados y en lugares sin humedad.
Una vez seleccionado el frijol (quitando los frijoles arruinados) y limpiado (quitándole piedras y tierra), se lava con agua corriente y se va desechando el agua para que se eliminen las impurezas y quede cada vez más limpio. Después de esto, se pone a remojar por toda la noche con bicarbonato (una cucharadita por cada kilogramo de frijol). A la mañana siguiente se vierte toda el agua y se colocan por 10 minutos de nuevo a remojar con agua pura y después se vacía el agua.
En algunos casos, se utiliza el agua de lluvia para su remojo y posterior cocción.

 

 
 
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