EUCALIPTO  
 

Eucaliptus o a veces eucalipto L'Hér. ( del latín eucalyptus y éste del griego ευκάλυπτος -en griego significa "bien cubierto" refiriéndose a la yema de sus flores-) es un género de árboles (y algunos arbustos) de la familia de las Mirtáceas. Existen alrededor de 700 especies, la mayoría oriundas de Australia. En la actualidad se encuentran distribuidos por gran parte del mundo y debido a su rápido crecimiento frecuentemente se emplean en plantaciones forestales para la industria papelera, maderera o para la obtención de productos químicos, además de su valor ornamental.

Descripción

Talla y porte

Los eucaliptos son árboles perennes, de porte recto. Pueden llegar a medir más de 60 m de altura, si bien se habla de ejemplares ya desaparecidos que han alcanzado los 150 metros.[4] La corteza exterior (ritidoma) es marrón clara con aspecto de piel y se desprende a tiras dejando manchas grises o parduscas sobre la corteza interior, más lisa.[2] Los bosques de eucaliptos pueden crear problemas de incendios incontrolables debido a la gran altura que alcanzan estos árboles en poco tiempo de crecimiento y a la fácil combustión de su madera: en bosques densos de eucaliptos, las llamas de un incendio pueden alcanzar más de 300 metros de altura, como se ha podido comprobar en Australia durante la época de sequía (diciembre - enero).[3]

Hojas

Las hojas jóvenes de los eucaliptos son sésiles, ovaladas y grisáceas, alargándose y tornándose coriáceas y de un color verde azulado brillante de adultas[5] ; contienen un aceite esencial, de característico olor balsámico, que es un poderoso desinfectante natural. En aromaterapia se emplea por la parte emocional como un estimulante con efecto despejante, y por la parte física como antiviral, expectorante y descongestivo nasal.

Flores y frutos

Presenta flores blancas y solitarias con el cáliz y la corona unidos por una especie de tapadera que cubre los estambres y el pistilo (de esta peculiaridad procede su nombre, eu-kalypto en griego significa "bien cubierto") la cual, al abrirse, libera multitud de estambres de color amarillo. Los frutos son grandes cápsulas de color casi negro con una tapa gris azulada que contiene gran cantidad de semillas.[5]

Reforestación mediante eucaliptos en España

En España, el eucalipto fue introducido en Galicia por Fray Rosendo Salvado, misionero en Australia, a mediados del siglo XIX, mediante el envío de semillas a su familia en Tuy, por su valor ornamental dado su gran porte. Posteriormente se instalaron numerosos arboretos, dispersos por la geografía española, para el estudio y comparación de las diferentes especies.
El franquismo empleó una política de reforestación mediante especies de crecimiento rápido, principalmente el pino y el eucalipto. Además, estos últimos también fueron empleados en los proyectos de desecación de numerosos humedales, debido a la gran cantidad de agua que requieren para su desarrollo.
Hacia fines de 1973, habían sido plantadas con este género alrededor de 390 277 ha, sin contar las plantaciones en hilera. Dos regiones son importantes: el suroeste (en especial Huelva), con 269 029 ha plantadas, y el noroeste, a lo largo de las costas cantábrica y atlántica, con 120 998 ha. Actualmente se estima que la superficie española ocupada por eucaliptos es de unas 450 000 ha que representa algo menos del 1% de la superficie del país.
Los eucaliptos son, junto a los chopos, las especies más productivas en cantidad de madera entre las que se utilizan en los cultivos forestales del país actualmente.

Consecuencias ecológicas del monocultivo de eucaliptos

El eucalipto se ha convertido en el árbol más investigado del planeta debido a las polémicas afirmaciones que sobre este árbol se han lanzado. La ciencia ha demostrado que el comportamiento de esta especie es análogo al de otras especies autóctonas en cuanto a su comportamiento con el suelo, el agua, especies acompañantes, el fuego. Incluso se puede afirmar que es una de las especies mejor adaptadas a precipitar el agua de la niebla. Por su rápido crecimiento se utiliza para paliar el déficit de madera existente en muchas regiones del mundo. Se le acusa además de causar toxicidad en las aguas que recorren sus bosques y en las Islas Cíes se está intentando erradicar en los últimos años volviendo a poner plantas autóctonas.

Tolerancia al frío

La mayoría de los eucaliptos no toleran las heladas, o toleran ligeras heladas de hasta -3 °C a -5 °C; los mas resistentes al frío, son los así llamados Eucaliptos de Nieve tales como Eucalyptus pauciflora el cual es capaz de resistir frío y heladas de hasta -20 °C. Dos subespcies, E. pauciflora subsp. niphophila y E. pauciflora subsp. debeuzevillei en particular son mas resistentes al frío y pueden tolerar inviernos completamente severos. Algunas otras especies, especialmente de las altas mesetas y de las montañas del centro de Tasmania tales como Eucalyptus coccifera, Eucalyptus subcrenulata, y Eucalyptus gunnii, han producido formas extremadamente resistentes al frío y se procura semilla de esos linajes genéticos que se plantan para ornamento en áreas mas frías del mundo.

 

 

 

 
 
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